
La Piel es el órgano más extenso del cuerpo, ocupa en un adulto una superficie aproximado de dos metros cuadrados. La Piel está constituida por tres capas sucesivas, la Epidermis la más superficial, la Dermis y la Hipodermis la mas profunda, la primera función de nuestra piel es proteger el organismo. Está formada por aproximadamente 2.000 millones de Células, las cuales se renuevan de forma continua, 300 millones de ellas son reemplazadas a diario.
Las Células son la unidad más pequeña de esa materia, pueden asumir por si solas las funciones vitales, La piel es el tejido que contiene mayor número de Células especializadas.
La Epidermis es el revestimiento externo es la primera barrera de protección de organismo, no contiene vasos sanguíneos, está cubierta por una película Hidrolipica que es una mezcla de sudor y cebo que se convierte en la primera barrera defensiva contra las agresiones del medio ambiente, la capa superficial, llamada la capa cornea está constituida por células que contienen Queratina y se eliminan continuamente al exfoliarse, estas células han pasado por una maduración especifica al perder su núcleo y volverse planas, formando finalmente capas finas que descaman.
El espesor de la capa cornea varía según las distintas partes del cuerpo, la más gruesa es la que cubre la palma de las manos y los pies, en cambio la que recubre las mucosas no contiene Queratina por lo tanto no tiene capa córnea.
La capa profunda de la epidermis que está constituida por células germinativas asegura la renovación continua de la capa córnea después de la ascensión y maduración celular.